CAPELLANES Y BENEFICIADOS

Además de los curas de las parroquias, durante siglos llamados vicarios, existían otros clérigos que pertenecían a capellanías y beneficios, instituídos por personas piadosas que legaban rentas para celebraciones de misas(capellanías) que, a veces, se converten en especie de becas (beneficios) en favor de parientes o vecinos que estuvieran cercanos a la ordenación.

Eran instituciones perfectamente reguladas, muchas veces con la necesidad de refundarse. Lo que lleva consigo una inmensa burocracia presente en los archivos diocesanos.

Ello se comprueba con las dos capellanías que se fundaron en Mezquita en el s. XVI y que muy pronto se vio que no había clérigo que quisiera atenderlas, porque la renta no era suficiente para mantener un capellán. Estas capellanías se convierten, tras varias y complejas transformaciones, a lo largo de tres siglos, en capellanía-beneficio en favor de los hijos de tres o cuatro familias de Mezquita.

Las dos capellanías iniciales eran:

He aquí la lista de los capellanes y beneficiados de estas instituciones. Son clérigos nacidos en Mezquita y pertenecientes a apellidos de tradición y, a veces, de cierta relevancia entre nosotros. Atrosillo aparece de muy antiguo entre los apellidos ilustres, pero hace muchos años desaparecido:

Eulogio Soriano Lázaro