LA RUTA DEL NOGUETA




DESDE MEZQUITA 
 
                 de
 
              LOSCOS














Para los que nacimos en Mezquita, era el camino más acostumbrado. El camino de la fuente. Ay, si quedara el puentecito que pasaba por encima del Pilero (regail qui descendit ante Mesquitam versus meridiem (riachuelo que fluye al sur de Mezquita. Año 1157). Ay. Eso, la excursión nostálgica y cultural, nos conduce hacia las Huertas y hacia los Molinos, ya de Mezquita, ya de Piedrahita. Hacia allí salían las reatas de mulos y asnos con talegas a moler en el molino, con jadas y ligones a regar en los bancales. Bancales y molinos son hoy yermos y ruinas. Pájaros ausentes cuando nadie los incomoda con cepos de hormiga. Cosa extraña. Apenas hay pájaros a orillas del río. LA RUTA DEL NOGUETA es la ruta que fue de la harina del pan blanco y de la patata y de la borraja, de la acelga y de la judía. La ruta de la supervivencia. Señor, ¿qué cosa es el tiempo y el espacio?


ESTE ES EL CAMINO HACIA EL NOGUETA
 
Este es el recorrido hacia el Nogueta que nos marca la empresa PALEO Y MÁS  que ha preparado esta ruta. Catorce paradas, catorce paneles. El número 1 se sitúa en LOSCOS, junto a la ermita de S. Roque. Del mismo impreso, recojo esas peculiares vistas de Mezquita. Ese paisaje, que se adivina tras el óculo, está tomado desde la torre de la iglesia.







EL NOGUETA, PIEDRAHITA
Hacia el otro río, el NOGUETA, nos lleva el camino. Y hacia Piedrahita, bello nombre, de los que significan. Al fin, aparece ese pueblo abandonado, bellísimo. Como un destello romántico. La flecha que nos invita a caminar por la senda de la sorpresa para quien sepa encontrarla.


2.-EL AGUA, FUENTE DE VIDA
 Pasado el río, al inicio del camino, justo encima de la fuente, lavadero y abrevaderos, nos encontramos el primer panel indicativo. EL AGUA, FUENTE DE VIDA. Agua para la gente, agua para las bestias, agua que limpia. Referencia al agua que muele. Al molino, que se encuentra al otro extremo de la ruta.A orillas del otro río. El NOGUETA. 
Necesario espacio vital. El agua. El agua no se da sin sacrificio. Hay que bajar a buscarla y subirla. Esfuerzo no liviano para los que habitan el barrio de El Castillo, junto a Las Eras. En Mezquita, hay agua pero poca vida. Ni bestias para abrevar. El agua murmura su soledad. El agua es lágrima solitaria.
El agua que, con frecuencia, hay que trasvasar.  El agua que se ofrece. El agua que mueve molino. Tritura el grano y nos entrega la harina blanca para el pan blanco de cada día.

FUENTES Y ABREVADEROS
Hasta aquí bajan los cántaros de Huesa vacíos para volver con el agua ofrecida. Árdua tarea ésta de los cántaros vacíos y llenos. Tanto va el cántaro a la fuente... Y subir, subir, aunque sea hasta la era donde el trillo tritura la parva. Sudor y reseco. Hasta aquí llegan las bestias a hundir con fruición sus belfos en el agua clara. Ahí también queda el lavadero. Las mujeres frotan la ropa con el tajo de jabón que se hizo en la caldera de cobre. La plaza del agua. Espacio del común. Pero ya no hay bestias que abreven, ni mujeres que laven, ni cántaros que beban de la fuente. Ausencia de cántaros y de cestos de ropa a limpiar. Aquí falta algo.   



4.-HACE MUCHO TIEMPO
 
                                                               Hace mucho, mucho tiempo. ¿Qué es una milésima de segundo? ¿Qué un millón de años? Por mucho o por poco, el tiempo y el espacio superan la capacidad de percepción humana. Pero la ciencia posee ya mecanismo para medir la antigëdad de una roca, de un fósil. En este aspecto, Mezquita es, permítaseme, una potencia. Y encontramos terrenos  muy viejos. Como de 550 millones de años. También, infinidad de organismos acuáticos incrustamos en las rocas, que vivieron hace 400 millones de años. Cuando todo lo cubrían las aguas oceánicas. Oiga, ¿qué son cuatrocientos, quinientos millones de años? 





6.-CUANDO LA TIERRA SE MUEVE
Justo en el Barranco del Hoyo. Paraíso para geólogos y paleontólogos. El áspero camino de una vertiente. La suavidad de la otra, pizarra desmenuzada. Lo conocíamos, nos sorprendía pero no interpretábamos. Lo que va del DEVÓNICO al SILÚRICO ambos de la Era Paleozóica. Del DEVÓNICO, la época más reciente (400 millones de años), proceden los fósiles marinos que podemos admirar. La tierra se mueve, se hunde y se levanta. Producto de esos desplazamientos es lo que ahora vemos y pisamos. 



7.-PANORÁMICA DE LA RIBERA
EL ENCINAR
ENCINAS CENTENARIAS
EL SOTO DE LA RIBERA
 
Insiste este panel-mesa en la riqueza paisajística y botánica que se encuentra en nuestro municipio de Loscos. La belleza de la ribera del Nogueta cuyo murmullo oculto se oye al fondo. Los chopos, los pinos a la otra parte, las carrascas del Monte de Piedrahita, que comienzan aquí, a la vera del camino... Referencia a las encinas (carrascas) más que centenarias de La Modorra y de  El Colladico. Hermosos rincones escondidos.Para contemplar en otoño, en primavera. En todo tiempo. Buen mirador.



HACIA PIEDRAHITA

La flecha nos muestra la ruta ascendente hacia Piedrahita. La pista de tierra está practicable desde Mezquita hasta el final. Andando, en bicicleta, en coche. De cualquier manera que se recorra, el camino resulta gratificante. Al fin, encontraremos el viejo chopo que nos da la bienvenida a un pueblo hoy poseído de una belleza romántica y un vacío existencial. Minúsculo lugar fronterizo al que Alfonso I concedió un curioso fuero, el FUERO DE PIEDRAHITA. Mientras llegamos allá arriba, camino, paisaje. Poco a poco nos acercamos al río. El valle se estrecha. Sólo cuando llegamos al soto del molino podremos contemplar la corriente. El Nogueta nace ahí mismo, en Piedrahita.



8.-EXPLOSIÓN DE LA VIDA
Oportuno panel con foto del lugar donde se aprecia la antigüedad del terreno y de la vida. En un metro, hay una diferencia de 150 millones de años, la que va del DEVÓNICO al CÁMBRICO. Toda la vida en los océanos:peces de esquelo interno y externo, peces sin mandíbula, artrópodos, trilobites, primeros vertebrados. Muchos de estos seres marinos, antecedentes del ser humano, se encuentran impresos en estas rocas. La vida más primitiva estuvo en estos paisajes y parajes. Mis paisanos no creían que aquellas tierras habían estado inmersas en el océano. Y, para demostrarlo, allí estan aquellas presencias que parecen  berberechos y peces de piedra. Aún hay quien tiene sus dudas.  



9.-TRABAJOS DEL PASADO

Trabajos que fueron. La labranza con burros y mulas.La siega con la faz (hoz).La trilla con trillo de pedernal. El molino de Piedrahita. El molino de Mezquita, ambos a la orilla del Nogueta. Aquél, a su dereca. Ésta, a la izquierda. Nada queda. El panel está, precisamente, situado junto a lo que fue el de Piedrahita. Ni se ven las ruinas.Un paraje bellísimo. Por allí fluyen patentes las claras aguas del Nogueta. En Mezquita, quedan las eras aterrazadas, luciendo su verdín, siembre subiendo a S. Jorge. Sin parvas que trillar. Un paisaje, este de las eras, que valdría la pena conservar.  


9a.-LAS PLANTAS DEL SOTO
           

 


       
LAS PLANTAS DEL ALTO NOGUETA
. De ese espacio húmedo, a veces muy estrecho entre las dos laderas del río. Plantas de hoja cadica en general. Los chopos son los dueños del paisaje. Pero también sauces y mimbreras y fresnos. Aquí estaban las huertas de Mezquita y Piedrahita donde alternaban las los frutales y hortalizas. Todo es distinto desde que no se riegan los bancales. Esqueletos fantasmales. Naturaleza salvaje que, en ocasiones, impide ver las aguas oscuras del alto Nogueta. Los olmos murieron de enfermedad. Las nogueras, manzaneras y pereras porque la mano del hombre dejó de auxiliarlas.

Esta foto, que parece una arcadia, define bastante bien la ribera del Nogueta. Paisaje otoñal. El rebaño de Jesús apenas se aprecia entre carrascas. El cristal de las aguas que adquiere un color balnquecino. Los chopos en la orilla. En la otra parte, los pinos que ascienden por la ladera del monte






10.-LA ENCINA


                                                      


La encina es nuestro árbol
. Nuestro quercus doméstico. Nuestra peculiaridad. Nuestra energía hecha calor. Se la llama carrasca. Calentaba nuestro hogar. El combustible que asistía a los pucheros y matanzas. ¡Cuánta faena para hacernos con sus trancas y ramas! Los bardales del corral, llenos de fajos de ramera para el invierno. Las carrascas que se adueñan de nuestros montes ahora que no hay leñadores ni suertes para talar cada diez años. Las carrascas de La Dehesa, de El Castillo, de La Modorra, del Hondón, del Hoyo. La carrasca y su bellota para los tocinos. La carrasca para el fuego con la aliaga y la estepa-jara. Estas últimas, espectáculo floral en primavera. Por La Modorra, encontraremos LAS CARRASCAS , por excelencia. Aquellas encinas, quizá próximas a los quinientos años,que se distribuían entre la población. LAS CARRASCAS  debiera ser un buen parque ecológico que el ayuntamiento y la comarca protegieran.
ENCINA CORVA
 

                                                    

A siete pasos de la encina corva/hay siete tinajas de moneda gorda.
Una de las carrascas centenarias, no la más significativa pero sí una de las más sueltas para mostrar. Claro, como casi todas las carrascas es corva. Es la trampa del dicho popular para no encontrar esas tinajas de oro, siete, escondidas a siete pasos de la encina de tronco retorcido. Pero hay tantas carrascas en Mezquita y todas corvas...






EL MOLINO DE MEZQUITA


                                       


Hundido en el barranco, donde las laderas se estrechan,junto al río, se encuentra el molino de Mezquita. Casi inaccesible. Con riesgo, descendían hasta él, las caballerías cargadas de talegas de grano para ser trituradas y convertidas en harina blanca y salvado que ahora sabemos que tiene fibra. A ritmo de herradura, por un sendero de roca viva que daba al precipicio. Al fin, la tia Gloria y el tio Gaudencio, curiosos nombres y personas, los molineros. En el molino se refugiaba gran parte de la vida de Mezquita. Como en el horno, como en las eras, como en la fuente, como en la iglesia. Nada queda. Todo pasó. Tremenda soledad. La última vez que estuve por allí, sosegada y en procesión, se me apareció una familia de jabalíes. Una estampa inolvidable. Ahora, sólo unas ruinas, y en su porche, como testigo mudo, la muela allí aparcada, hace muchos años. Desde que el molino no muele.



11.-DOS MUNDOS EN CONTACTO

De nuevo, los geólogos nos marean con Eras y Períodos millonarios.
En lugares muy próximos, nos encontramos  con diferencias de hasta 300 millones de años en lo que se refiere a materiales y rocas.Del paleozóico al mesozóico, del cámbrico al cretácico, tan distantes en la escala geológica como así aparece en el panel. Véanse las bandas rojas. La vida en el Cámbrico, hace 590 millones de años, desde los primeros organismos multicelulares, diversidad de algas y la aparición de los vertebrados. La vida del Cretácico, hace unos 200 millones de años con los dinosarios dando guerra, ammonites en el mar y las primeras aves que salen de las aguas y sobrevuelan la tierra firme. Lecciones que nos dan estos parajes y que quedan sintetizadas en los paneles de la ruta. Parada en cada panel para leer, para mirar. Lecciones en situ. En contacto con la materia. Lecciones en letra, en imagen y en realidad viva que nos pueden aprovechar. Con bastante buen criterio dodáctico. Miren, por favor, el paisaje.


12.-LOS DINOSAURIOS DEL CRETÁCICO





En Galve, y otros lugares de la provincia de Teruel,
en el cretácico inferior, los dinosaurios se entretenían en dibujar sus plantas en la roca. También, seguro, anduvieron por nuestras Sierras de Cucalón y Oriche con ese andar entre estrafalario y desafiante. Desaparecieron. Eslabones perdidos de nuestra evolución y que, ahora, son estudiados merced, sobre todo, a sus huellas fósiles. Los dinosaurios reconvertidos en animales de cartón-piedra o plástico para ser exhibidos en parques temáticos. Pero los dinosaurios son mucho más que una diversión infantil. Son banquete científico para estudiar el camino recorrido por la vida desde que se presentó en este planeta en que hemos arrerrizado, sabe Dios cómo. El
misterio de la vida.


13.-EL OCASO DE LOS PUEBLOS


                                       


El día de S. Valentín, luminoso y templado. La RUTA DEL NOGUETA en la tarde, espléndida. Quizá hayamos sido los primeros en recorrerla. La pista, en buen estado. Transitable en todo su recorrido. Piedrahita está escondido. Pero, al fin, amanece. Primero, el chopo al que acompaña un vecino que acaba de llegar. El panel número trece de la ruta. EL OCASO DE LOS PUEBLOS. El ocaso de Monteagudo (Santo Domingo),el ocaso de Losilla, el ocaso de El Colladico. De tantos pueblos del entorno que desaparecieron o están desapareciendo. Pueblos de esta sierra hermosa aunque dura y pobre. Ahí Mezquita y el propio Piedrahita cuyas vidas rondan en torno a un rebaño. Esta Piedrahita de la extremadura
aragonesa, pueblo de frontera al que el mismísimo Alfonso I El Batallador concedió un FUERO (1132) y que nosotros tradujimos del latín hace algún tiempo y al que hace referencia el panel, atrevido vecino del chopo. Hasta éste, llega el murmullo de la fuente de dos caños, siempre generosa. El pueblo surge al comienzo de una fértil cañada entre dos cadenas montañosas. La vieja senda que venía de Mezquita descendía peligrosísima entre rocas donde crece el té. El camino, andando, desde Mezquita, unos seis kilómetros, lo hemos hecho, muchas veces. No por la ruta del Nogueta, sino subiendo la sierra descaradamente, por El  Cerro, la montaña más alta del entorno. Era por contemplar el paisaje. Era por cruzarnos en el camino con el rebaño del tio... o con una mata de acebo que nacía en la roca y se hacía cada vez más grande. Un hito en el camino este reencuentro. Esta mi subida a Mezquita por la antigua y oculta senda la he contado en un relato de Crepúsculo Naranja. Luego, el descenso, lo hacíamos por la RUTA DEL NOGUETA. Ya  que volver por la senda de la sierra era superar las rocas del té, con una pendiente acusadísima. Junto a esta pendiente está Piedrahita. Llegamos exahustos a almorzar junto a este chopo y a esta fuente. Y allí encontramos a las pastoras Teresa y Adelina que nos ofrecían el porrón. El día de S. Valentín, del 2006, Teresa y Adelina no aparecieron. Ni un alma. Ni un perro, ni las gallinas acostumbradas que picoteaban en las calles. Nadie.



14.-UN MICROCLIMA CURIOSO


















Pasamos el centro urbano ruinoso de Piedrahita. El esqueleto de la iglesia se nos aparece, con la campana huérfana o viuda, que la compañera la robaron. Por la derecha de esos muros, el camino que lleva a El Colladico, por la Cañada, entre dos cadenas montañosas. ¡Qué hernosos son, a veces, esos caminos rurales! Y allí, la última estación, la última parada, el último panel, frente a la ladera norte, más húmeda, de esta Sierra Oriche o Cucalón. Y ahí surge un
microclima, con el avellanar, con el quijigo, con serbales. Con los buitres que anidan en las rocas y vuelan, majestuosos, estos cielos limpios.

El serbal, el serbo. Por estos pagos, a esta especie se la llama azarollo y su fruto es la azarolla, bayas arracimadas que maduran en otoño. Dicen que las zorras la toman como purga y que con sus heces esparce las semillas por el campo y, así, este árbol se mantiene aunque tiende a la regresión. Se comían las azarollas maduras.  




                          CÓMO LLEGAR



ANALIZANDO EL PRESENTE MAPA, VEREMOS DIVERSAS CARRETERAS PARA LLEGAR A LOSCOS. 

DESDE LA ERMITA DE
S. 
ROQUE
 SE INICIA EL CAMINO
HACIA EL NOGUETA Y
PIEDRAHITA PASANDO POR
MEZQUITA.