HISTORIA

Villa de la provincia de Zaragoza, situada en la Bal D'Onsella.
Habitantes: 65
Altitud: 672 metros sobre el nivel del mar
Precipitación anual: 700 mm.
Temperatura media: 12,2º
Extensión: 32.8 kms. Cuadrados.
Superficie forestal: 1100 hectareas.
Dista de Zaragoza 143 Kilómetros.
Gentilicio: loberano.

 

     La villa de Lobera de Onsella se halla situada a 672 m de altitud, en la Val de Onsella, que se abre entre las estribaciones del Prepirineo, al norte de las Peñas de Santo Domingo, al oeste de la Sierra de Lucientes y al sur de la sierra de La Sarda. La localidad se asienta sobre la ribera izquierda del río Onsella, del que en tiempos recientes tomó su sobrenombre (pues hasta 1920 era llamada simplemente Lobera). Se halla situada a 143 Km de la capital de la provincia, Zaragoza. 

Bal D' Onsella con la Sierra de Santo Domingo al fondo

     La villa se sitúa en el fondo del valle fluvial del Onsella, sobre una pequeña loma, estando su paisaje embellecido por la presencia de montes y hondonadas, así como por la abundante vegetación. En tiempos debió de ser zona de lobos, como parece indicar su nombre, derivado del latín luparia ‘terreno poblado de lobos; madriguera de lobos’, aunque no puede descartarse por completo que guarde relación con la raíz prerromana LUP ‘río’. El casco urbano está formado por calles angostas, en cuyos edificios predomina la piedra, de modo que en sus construcciones mantiene notable tipismo. En el perfil de la localidad, destaca la iglesia parroquial, consagrada a la Asunción.

IGLESIA DE LA ASUNCIÓN

La iglesia parroquial está dedicada a la Asunción y es un edificio de piedra de sillería, con portada barroca. Su interior tiene planta de cruz latina, de una nave de orden dórico, con crucero y ábside poligonal. La nave se cubre por bóveda de cañón con lunetos, dividida en tres tramos por arcos fajones, y el crucero con cúpula circular de ladrillo sobre pechinas. A los pies se alza el coro entramado de madera. La torre es esbelta, de planta cuadrada, con pilastras en el remate, y se alza en el lado de la epístola.
Al parecer hubo una iglesia anterior, gótica, sobre la que se edificó la actual a fines del siglo XVII. La mayoría de los retablos son del siglo XVI; destaca el mayor, todavía de estilo renacentista. Los dedicados a San Sebastián y San Roque y a San Ramón Nonato se adornan con sendos lienzos del siglo XVIII.


Vista posterior de la Iglesia
 

Además de la iglesia de la Asunción, cuenta con las ermitas de San Juan, San Marcos y San Miguel. Tan solo permanece en pie la primera, a la que se va de romería el 24 de Junio. Los actos comienzan a las doce de la noche del día 23. Se rompe el tronco de un roble, pasando a un niño herniado por la ruptura del árbol a la vez que se dice “Tómalo, Juan; dámelo Pedro, herniado te lo doy, sano te lo devuelvo. Estas palabras se repiten tres veces. Una vez restañado el corte del árbol, si no se seca curará el herniado. 

Pasando al niño herniado. Noche de San Juan en Lobera de Onsella. Cliché Uranga.
Foto publicada por Ramón Violant i Simorra en El Pirineo Español, Plus Ultra, 1949

     Históricamente, el poblamiento más antiguo del término de Lobera corresponde a un período comprendido entre el Neolítico tardío y la Edad de Bronce avanzada, habiéndose localizado interesantes yacimientos arqueológicos (restos de talleres de silex y de tallas) en diversos puntos de dicho término: Corral de Mayayo (puntas de flecha), Corral Solano Bajo (un raspador y hojas) y Corral Solano Pomelo (raspadores), sin que se puedan dar más precisiones al respecto. Parte de estos materiales están depositados en la “Colección  Labayen Galván” y en el museo de Pamplona. En cuanto a la localidad en sí, las referencias más antiguas corresponden a la Edad Media. Lobera fue seguramente reconquistada por el rey navarro García Sánchez hacia el año 905, pues entre dicho año y 911 cayeron las localidades situadas al sur de las Peñas de Santo Domingo, como Luesia y Asín. No obstante, la mención documental más antigua de Lobera, con la forma de Lupera, se halla en un diploma del año 938 cuyo regestum es el siguiente: 

938, febrero, 14

El rey García Sánchez I confirma la donación hecha al abad Rodrigo y al monasterio de Leire por el obispo Galindo de su parte de los diezmos de las villas de Sos, Uncastillo, Luesia, Biel, Lucientes, Sistricas, Orrio, Eliso, Tolosana, Castelmanco, Agüero, Murillo, Cercastiel, Longares, Lobera, Castejón, Miana, Sibirana, Pitilla, Polovagente, Espanes y Asín; el propio rey añade los lugares que pueda ganar a los sarracenos. 

   En noviembre de 1086, al ser entregada la Ribargorza como parte de la dote de la reina Felicia, mujer de Sancho Ramírez de Aragón, el infante Pedro (el futuro Pedro I) entrega a su hermano el infante Fernando (bajo cuyo dominio debía hallarse dicha zona) diversas localidades, entre ellas Loperam cum suo honore. Desde su reconquista hasta el siglo XV, Lobera continuó siendo realengo, pero a principios del mismo, el 21 de abril de 1409, Martín I vendió la localidad a Ramón de Mur. A fines de dicho siglo, Lobera constinuaba siendo de señorío. No obstante, la localidad regreso al patrimonio de la Corona, pues en la Edad Moderna se documenta de nuevo como realengo.

Historiadores como Antonio Ubieto Arteta nos hablan del Reino de la Val d’Onsella, un «reino» con una vinculación clara a la labor de unificación y estabilización del territorio por parte del rey Sancho Garcés I, que ya había recuperado la fortaleza de Sos allá por el año 908. Pero fue Sancho Garcés II el que ordenó la construcción en Sos de un fuerte-castillo en el 970 en su afán por consolidar el sistema defensivo de castillos en la llamada frontera de los Arbas, que ya había iniciado su padre. Sólo cinco años más tarde Sos era ya residencia real al albergar al rey Ramiro Garcés de Viguera, al que atribuyen el papel de comandante en jefe de la Frontera de los Arbas, la Onsella y el Gállego y es en el 1022 cuando Sancho III el Mayor, rey de los aragoneses y los pamploneses, consolida la fortaleza de Sos, junto con la de Uncastillo y otras fortalezas que le permitían consolidar esta frontera defensiva.

A la muerte de Sancho el Mayor (1035) el territorio aragonés se repartió entre tres de sus hijos: a García Sánchez III de Pamplona le correspondió el extremo occidental con los valles de Escá, Aragón y Onsella y las fuentes del río Arba de Luesia y Biel; a Ramiro I, el antiguo condado de Aragón y la región de Serrablo, y a Gonzalo el condado de Sobrarbe, ampliado con la anexión de la ribera del Cinca, y el condado de Ribagorza.

Ramiro I consiguió estabilizar el reino de Aragón y ampliar notablemente sus dominios: en 1043 se anexionó la zona pamplonesa de las fuentes del río Arba con los castillos de Agüero, Murillo, Biel, Luesia, Uncastillo y Sos; el año siguiente, por muerte del rey Gonzalo, se unió a Aragón el efímero reino de Sobrarbe-Ribagorza (1035-1044); y, a costa también del reino de Pamplona, incorporó en 1054 a sus dominios los valles de Escá, Aragón y Onsella.

 


Sillería y retablo de la Iglesia




Detalles de la iglesia de la Asunción
 

   En virtud de la evolución administrativa del Reino de Aragón, Lobera de Onsella ha sido lugar (calidad consignada en 1495) y villa (según consta en 1785), y ha pertenecido al Merinado de Ejea (fines del siglo XIII) la Sobrecudilla de Tarazona (segunda mitad del siglo XV), a la vereda de Tarazona (siglo XVII) y al Corregimiento de Cinco Villas desde 1711 hasta la creación de su propio Ayuntamiento en la primera mitad del siglo XIX, en virtud de diversas disposiciones legales que arrancan de la extinción de los señoríos (Decreto de las Cortes de Cádiz de 6 de agosto de 1811), especialmente las comprendidas  entre el Real Decreto de 2 de febrero de 1833, con disposiciones provisionales para ayuntamientos, y la Constitución de 1837, cuyos artículos 70-71 preceptúan la existencia y papel de los mismos. A su vez, el Ayuntamiento de Lobera de Onsella ha pertenecido desde su creación al partido judicial de Ejea de los Caballeros. En virtud de la división comarcal aprobada por la Diputación General de Aragón, según la Ley 8/1996, de 2 de diciembre (BOA, núm. 145, de 11 de diciembre de 1996), y la relación publicada en el Boletin Oficial de Aragón, núm. 76, de 30 de junio de 1998, Lobera de Onsella ha quedado adscrita a la comarca de las Cinco Villas. 

   

Portalones 

   Eclesiásticamente, Lobera de Onsella aparece vinculada a la diócesis de Pamplona desde el siglo XI y, en particular, se inscribe en el arcedianato, luego arciprestazgo de la Valdonsella al menos desde 1163, fecha en la que Alfonso II expide sendos mandatos en los que ordena por una parte a su merino y por otra a los habitantes de dicha comarca que reconozcan su obediencia a Ramón, obispo de Pamplona, y que se dé posesión del arcedianato de la Valdonsella a Sancho de Orchier , nombrado por dicho obispo. Sin embargo, la autoridad eclesiástica sobre la parroquia de Lobera de Onsella fue objeto de numerosos litigios. Ya a finales del siglo XI, los territorios de la Valdonsella fueron objeto de disputa entre el obispo de Pamplona y el de Jaca-Huesca. Al parecer, la disputa se inició a partir de que el obispo infante don García anexionase esa zona fronteriza a la diócesis de Jaca cuando tuvo en encomienda el obispado pamplonés (1077-1084), como muestra la bula de Gregorio VII de 1084 ó 1085. Esta apropiación llevó al obispo Pedro de Pamplona a obtener sendas bulas de Urbano II, en 1097, y de Pascual II, en 1100, que confirmaban los antiguos límites de la diócesis navarra. Desde Jaca se intento contrarrestar dichas bulas con la inclusión en las actas del supuesto Concilio de Jaca de 1063 de una concesión regia de las iglesias de esa zona a la diócesis jacetana por parte de Ramiro I y Sancho Ramírez. Sin embargo, nuevas bulas papales de Inocencio II en 1135, de Celestino II en 1144 y de Celestino III en 1196 ratificaron los límites orientales del obispado pamplonés.  

HABITANTES

   En lo relativo a los habitantes de Lobera de Onsella, se advierte una evolución lenta y poco marcada, con un paulatino descenso en los últimos años. En el fogaje o censo fiscal de 1498 se cifra su población en 15 fuegos (u hogares), cantidad que se duplica, con 20 fuegos, en el de 1495, cifra que se mantiene, al menos a efectos fiscales, con los fogajes de 1543 y 1609, para aumentar a 30 en el de 1646, que se mantienen en los 30 vecinos ( o núcleos familiares) del censo de 1713, drásticamente reducidos a 17 vecinos en los de 1717 y 1722, así como en el vecindario general de 1718, levemente subidos a 19 en el censo de 1787. No obstante, estas últimas cifras son dudosas, probablemente un mero artificio fiscal, pues ya en el vecindario general de 1776 se contaban 60 vecinos, lo cual cuadra mejor con el censo de 1797, en el que se computan 63. Hasta finales del siglo XIX Lobera de Onsella continuó con un lento crecimiento: de 320 almas hacia 1845 pasa a contar con 545 habitantes según censo de 1857, que descienden levemente a 485 en el de 1900, para ascender a 518 en 1916, cifra máxima de la población de Lobera de Onsella, que después bajaría levemente a 504 en el censo de 1920, para experimentar una continuada reducción en los años siguientes, pasando a 462 habitantes en el censo de 1950, que disminuyen a 224 en 1970 y a 141 en 1978, reducidos a 103 en 1981, para llegar a los 55 de la actualidad, según revisión del padrón municipal a 1.01.2001. 

RESUMEN

En 1495: 16 fuegos
En 1543: 16 fuegos
En 1609: 16 fuegos
En 1646: 30 fuegos
En 1713: 30 vecinos
En 1717: 17 vecinos
En 1722: 17 vecinos
En 1787: 19 vecinos
En 1797: 63 vecinos
MADOZ 1845: 80 casas, 68 vecinos y 321 almas
En 1857: 545 habitantes
En 1900: 485 habitantes
En 1950: 462 habitantes
En 1970: 224 habitantes
En 1978: 141 habitantes
En 1991: 62 habitantes
En 2001: 55 habitantes

A continuación se detallan los nombres de los habitantes de Lobera en el año 1495 respetando la grafía tal cual aparece en la obra: La Población de Aragón según el fogaje de 1495, de Antonio Serrano Montalbo. Institución ¨Fernando el Católico¨. Excma. Diputación de Zaragoza. Zaragoza 2002.

EL FOGAJE DE LOBERA DE ONSELLA DE 1495
16 fuegos
(Noviembre 30)
(Lugar. Señorío)

Pero Murillon, del lugar de Lobera. TT: qui supra.

 El Vicario
Johanco
Oria Fernández, ciega pobre
Sancho Bastan
Martín de Murillo
Martín de Murillo
Pero Longuas
Steban Pintano
Martin de Larraz
Pero Muriel
Pero Dayvar
Pero de Berneda
Pero Murillo
Miguel Perez
Martin del Plano
Pero Çanduey, pupillo de diez anyos


 

EL CASTILLO DE LOBERA


En el año 921 tenemos ya la certeza de la existencia de las fortificaciones pamplonesas de Uncastillo y Lobera (Ubieto Arteta, Antonio. Cartulario de San Juan de la Peña, tomo I, Valencia, 1962, doc. 12, pp. 42-44). En la actualidad no quedan restos aunque se cree que su ubicación pudo estar en "La Torre" junto a la actual iglesia de la Asunción.

Mapa de los principales castillos del extremo oriental del reino de Pamplona-Nájera frente a las fortalezas de la Marca Superior islámica, poco antes del año 1000.
Los castillos blancos representan las fortificaciones cristianas, y los castillos negros las fortalezas islámicas.


ARQUEOLOGÍA

Existen interesantes yacimientos arqueológicos, localizados en las partidas de Corral Mayayo, Corral Solano Bajo y Solana Mayayo. Parte de los materiales allí encontrados están depositados en la "Colección Labayen Galván" y en el museo de Pamplona. Se trata de restos de talleres de silex y de tallas, de dificil datación, pero pertenecientes al neolítico tardío y a la Edad de Bronce un tanto avanzada.

    
Detalle Casa Clavel

LOBERA DE ONSELLA EN EL DICCIONARIO GEOGRÁFICO – ESTADÍSTICO – HISTÓRICO DE ESPAÑA Y SUS POSESIONES DE ULTRAMAR 

(Por Pascual Madoz 1845-1850)

LOBERA: villa con ayuntamiento de la provincia y audiencia territorial de Zaragoza (25 horas), capitanía general de Aragón, partido judicial y administración de rentas de Sos (4 horas), diócesis de Jaca (10 horas): Situada en terreno llano, sobre la ribera izquierda del río Onsella: goza de buena ventilación y CLIMA sano. Tiene 80 casas y una plaza en el centro con arbolado; escuela de niños dotada con 900 reales, cuyo maestro desempeña también la secretaría del ayuntamiento; iglesia parroquial (la Asunción de Nuestra Señora), de segundo ascenso, servida por un cura y un coadjutor, ambos de provisión real o del ordinario según el mes de la vacante; 3 ermitas dedicadas a San Juan, San Miguel y San Marcos situadas fuera del pueblo, aunque la última se halla arruinada; un cementerio estramuros bien ventilado y cerrado, y 2 fuentes públicas a 300 pasos de la población y otras muchas en su término. Confina por Norte con Undués Pintano y Pintano (2 horas); Este con Longás (2 horas); Sur Luesia (4 horas), y Oeste con Isuerre (1 hora). Al Oeste del pueblo a media hora de distancia nace de unas pequeñas fuentes el arroyo llamado Rigatillos, que discurriendo al NO. por espacio de 1 ½ horas, desagua en el río Onsella después de fertilizar algunos huertecitos ; y hacia el E. distante una hora , tiene origen otro riachuelo denominado de San Martín  que despues de 1 ½  hora de curso al NE., desemboca también en el Onsella, fertilizando algunos trozos de tierra: llevará sobre ½ muela de agua. EL TERRENO es montuoso, cortado en valles y hondonadas, bastante fértil y en su mayor parte: tiene huertas en las riberas del río Onsella, que corre hacia el O., en las que se crían judías, lino y legumbres. Las demás producciones son, abundante trigo, cebada y avena: hay ganados de pelo, lanar y vacuno, y algunas yeguas de cria. Pasa por el pueblo el CAMINO carretero  que desde Jaca conduce a Sangüesa. EL CORREO se recibe de la administración de Sos. INDUSTRIA: la agrícola y 2 molinos harineros. POBLACIÓN: 68 vecinos, 321 almas. CAPITAL PRODUCTOS: 571,521 reales. IMPUESTOS: 32,300. CONTRIBUCIÓN: 8,379: el PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende a 1,500 reales que se cubre con el producto de propios que redituan 480, y el déficit por reparto vecinal.

ONSELLA: río que nace a la distancia de 2 horas E. del pueblo de Longás, en su término, provincia de Zaragoza, partido judicial de Sos; discurriendo hacia el O. se le une el riachuelo Caparrito, desde cuyo punto puede decirse que toma el nombre de río Onsella, pues hasta entonces no es mas que un barranco. Deja a la derecha a Longás y a la izquierda a Lobera; cruza por entre Isuerre y Petilla de Aragón, y al llegar al castillo de Rueita, inclina su curso al NO., que ya no abandona hasta su desagüe. Quedan también a la derecha Gordún, Urries y Navardún, y a la izquierda Gordues y Sos, hasta que saliendo de la provincia entra en Navarra por Sangüesa, cuyas paredes lame, y desemboca en el río Aragón. En Longás lleva 2 muelas escasas de agua, y aumentadas luego sus corrientes con diferentes arroyos y barrancos que le reunen en Urries y Navardún, es ya mas caudaloso, y en el término de Sos lleva de 4 a 6 muelas: fertiliza varios huertos en el pueblo de su nacimiento, en los que se crían exquisitas judías; algunos más en Lobera e Isuerre, las huertas de Urriés y Navardún y en el término municipal de Sos el famoso Ramblar, que tanta utilidad produce a la villa; cría barbos, madrillas y anguilas, y tiene 3 puentes, todos de madera y de un arco; y aunque las pilastras son de piedra, tienen que repararse con frecuencia por sus furiosas avenidas. 

ONSELLA: valle de la provincia de Zaragoza, partido judicial de Sos. Se compone de 7 pueblos, que son Longás, Lobera, Isuerre, Gordún, Urries, Gordués y Navardún, todos los cuales están situados en las riberas del río de su nombre, que da bastantes aguas para fertilizar algunas frondosas huertas en los mismos.



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