CRONICA DE LA MEDIA MARATON DE LORCA

Cuando suena el despertador a las 6h 00' de la mañana, uno piensa, "que puede motivar a un padre de familia para mover sus oxidados huesos a esta hora", pues bien amigos lejos de pensar en el machaque físico al cual nos vamos a someter máxime estando ya ligeramente lesionado, y estar con un sueño de aupa, la adrenalina, el subidón y el baño de endorfinas, son las que nos motivan a los corredores populares.
Después de los menesteres propios del aseo y desayuno, nos encaminamos hacia Lorca, Roberto, su hermana Carmen (pomponera de lujo) sin cuya ayuda hubiese sido difícil el reportaje gráfico así como soporte logístico de ropa sobrante y el que escribe. A la llegada los termómetros marcaban 2º, eso para unos Almerienses es mucho frío, máxime cuando tienes que correr en pantalones cortos y tirantes, tras la recogida de dorsales nos vamos con la tirititera al precalentamiento antes de la carrera (es un decir), y tras varias descargas de liquido elemento (el frío lo acentúa) suena el pistoletazo de salida todo ello aderezado de un bonito grupo de gaitas que hizo las delicias de los corredores.
La carrera empezaba deprisa (como todas) y el ritmo sobre 4m 25' por kilómetro era sostenible si bien mi rodilla no iba a opinar lo mismo. Lorca es un pueblo acogedor con unas maravillosas vistas flanqueadas por su imponente castillo ahora bien, los puentes para flanquear el río era un rompepiernas, aun así era muy llevadero el recorrido, el paso del Km. 10 era el inicio particular de una carrera con dolores, una sensación extraña pues no sabia si iba a terminar el recorrido o me tocaba andar hasta la vuelta (no sé lo que es peor), mi planteamiento cambio radicalmente pues baje el ritmo y eso facilitó un poco la marcha, por el contrario la sensación de que te empezara adelantar los corredores no era muy agradable, el transcurrir de los kilómetros me hacía presagiar un desastre en el tiempo de llegada pero tal y como me había planteado la misma mi objetivo era solo llegar; la sorpresa llegó en el 19 cuando sorprendentemente al mirar el cronometro observé sorprendido el tiempo, 1h 31 minutos, algo fallaba aquí solo restaba incrementar el ritmo pese al dolor y ver lo que pasa, mis últimos 500 metros como suele ser habitual en mi son demoledores, adelanté a no se cuantos corredores y entré en 1:40:20 mi mejor marca hasta ahora, y dada la circunstancias estoy contento, eso en el plano personal.
Los amiguetes
Una vez se cruza la meta generalmente se sufre un estado de euforia y calma a la vez, (el suplicio acabó) y, solo queda el momento de comentar la jugada, ánimos y desánimos conjugan en unos cuerpos destrozados y solo la hidratación y algo sólido nos hace volver a nuestro estado natural; quien triunfó como la coca cola fue Roberto quien hizo un tiempazo fruto de su afán de superación (y eso solo es el principio) mi mas sincera enhorabuena; Antonio mi compi también tuvo su día su buen estado de forma y la unión con Miguel le ayudó a bajar 6 minutos su marca anterior quedando con una prometedora marca de 1h 35', Diego.... otra vez será, el resto del club hubo de todo, como en botica, siempre nos queda el consuelo de tener otras carreras para resarcirnos, Carmen aún tubo los ánimos de conducir el coche hasta los vestuarios y ahorrarnos la caminata (se le debe algo de U2), esto es lo bello de este deporte y esto amigos es lo que justifica el madrugón de las seis de la mañana.
Un nuevo capitulo estará ahora por escribir.... hasta entonces visitaremos al físio para que me arregle las bielas que están joias.
